martes, 20 de diciembre de 2011


Debate sobre debate… “fuga de cerebros”

A raíz de un tema de una compañera sobre la generación “ni-ni” (http://ecomunditurismo.blogspot.com/2011/12/generacion-ni-ni.html) me he visto planteando otro tema, el de la “fuga de cerebros” (pérdida de talentos para mi gusto).

Pues bien, me vino a la cabeza una cosa que escuché hace un par de meses en televisión sobre esta reflexión que he mencionado en la que mi compañera decía “si estás titulado y hablas idiomas tu mejor futuro es irte de España". ¿Qué duro verdad?

Nos preocupamos de que los jóvenes aprendan, informamos de la necesidad de estar formados para ocupar un puesto de trabajo, aquello de "el saber no ocupa lugar"... y para qué, si al final todos estos "talentos" se marchan en busca de algo mejor.

Te esfuerzas durante años para estar a la altura de un puesto de trabajo que nunca llega o que, si lo hace, es a cambio de un sueldo que, más bien, parece un chiste.

Es ahí cuando entraba esa necesidad de emigrar hacía otros países. Jóvenes titulados, con formaciones superiores, algunos de ellos ya con experiencia que tienen que abandonar el lugar de origen porque saben que no serán tratados como merecen ni su esfuerzo será reconocido.

Lo llamaba "fuga de cerebros" un química española que se fue a Alemania buscando un trabajo acorde a sus necesidades en el que se sintieses realizada, respetada y valorada.

Parece que a los distintos gobiernos españoles este tema no les genera ninguna curiosidad, ya que aparentemente, no se toma ninguna medida al respecto. Se invierten millones de euros en formar a la población española hasta niveles universitarios y se pierde esa inversión. ¿En qué estamos pensando? ¿Acaso no nos damos cuenta que regalamos nuestros recursos a la competencia?

España está perdiendo todo ese potencial en el que está invirtiendo.

Se nos olvida que el trabajador la parte esencial de la cadena. Siempre hablamos de la satisfacción del cliente, del beneficio obtenido... y olvidamos que es el trabajador quién hace que se llegue a buen puerto. Olvidamos que el trabajador es un valor añadido, que la inversión que realizamos en él (sueldo, tal vez algo de formación) se devuelve en forma de trabajo, que será mejor o peor realizado en tanto que esté satisfecho. Nos centramos en fidelizar al cliente y nos olvidamos de fidelizar al trabajador. Omitimos que la experiencia en un puesto de trabajo es un valor añadido que ningún trabajador nuevo puede suplir de inmediato. Empleamos y desempleamos a placer con tal de no hacer contratos fijos y perdemos ese valor añadido por el camino. No se reconoce ni recompensa  al trabajador por su esfuerzo, siempre se le pide más por menos, sin siquiera dar unas palabras de ánimo, de reconocimiento por ese esfuerzo diario. "Un trabajador satisfecho siempre rinde más".

Retroalimentación, ¿nos suena? Debería, la predicamos en las universidades y la olvidamos al salir de ellas.

Con este panorama es normal que cualquiera prefiera hacer las maletas e irse en busca de algo mejor.

Qué pena esto del ni-ni, esa desmotivación. Pero realmente, qué pena esta pérdida de TALENTOS.

2 comentarios:

  1. "Se invierten millones de euros en formar a la población española hasta niveles universitarios y se pierde esa inversión"

    Bravo!!!

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  2. Gracias! creo que es una realidad que apenas se conoce, o que tal vez no se quiere conocer.

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